Cuando investigamos prevemos etapas, elegimos un método y utilizamos técnicas que permitan alcanzar el objetivo formulado. Sin embargo, la estructura fijada para trabajar será un espacio abierto que iremos adaptando a la diversidad de la información y cambios de curso del proceso.

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A finales del siglo XVII, el médico italiano Francesco Redi realizó un experimento para refutar el antiguo principio de la generación espontánea. También conocido como autogénesis o abiogénesis, este principio sostenía que la vida podía surgir de forma espontánea a partir de la materia no viva.

Investigar es una actividad intelectual destinada a echar luz sobre aspectos desconocidos u oscuros de la realidad. Como tal, es producto de la conciencia, de la habilidad innata en el homosapiens de manipular símbolos y de su capacidad de elaborar lenguajes a partir de la observación del mundo.

Un trabajo científico es un discurso, por lo común escrito[1], concebido para transmitir conocimientos en el ámbito académico. En términos estrictos, supone la aplicación rigurosa de un método científicamente establecido y se asocia a largas tareas de investigación que son presentadas ante el tribunal evaluador de una institución o revista científica.

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En términos formales, una investigación científica es un proceso de búsqueda intencionada de respuestas a problemas definidos como relevantes por una comunidad académica, que debe seguir en todas sus etapas un método científico y que se propone producir un conocimiento válido, fiable, falseable y reproducible acerca de un objeto acotado de la realidad.

Como ocurre en las ciencias exactas, la investigación cuantitativa en ciencias sociales se orienta a la contrastación de hipótesis. Esto supone el concurso de un conjunto de mecanismos de reflexión, exposición y experimentación que conducen la elaboración por un camino sistemático de verificación.

La función principal de toda investigación es la de resolver problemas cognoscitivos, y no problemas de acción. Se trata de un proceso teóricometodológico de búsqueda intencionada de respuestas a problemas de carácter académicamente relevantes, que se propone dar como resultado un conocimiento preciso, objetivo, válido, fiable y replicable.

Debo agradecer a diversas personas e instituciones que facilitaron, directa o indirectamente, mi formación académica en general y la redacción de este libro en particular.

Investigar es una actividad intelectual destinada a echar luz sobre aspectos desconocidos u oscuros de la realidad. Como tal, es producto de la conciencia, de la habilidad innata en el homosapiens de manipular símbolos y de su capacidad de elaborar lenguajes a partir de la observación del mundo.

El lanzamiento y presentación del libro Manual para la elaboración de trabajos académicos de Santiago Koval tendrá lugar el 26 de septiembre de 2011 a las 19hs en el Auditorio de la Universidad Argentina de la Empresa (Lima 717, CABA).

Entrada libre y gratuita.